Una mirada a los “College Republicans” puertorriqueños

Hace meses causaron revuelo por proponer erguir una estatua del presidente Donald Trump en la isla. Son jóvenes que creen valores políticamente conservadores: un gobierno pequeño, donde el Estado intervenga lo menos posible en el mercado y reduzca al mínimo las ayudas de corte social. Por supuesto: saben que sus posturas son controversiales.

Desde la izquierda: Javier Porrata, Fernando Jiménez, Melvin Soto Vázquez y Juan Camilo Ruiz, miembros de la Federación Universitaria Republicana de Puerto Rico. (Andrés Santana Miranda / ONCE)

Desde la izquierda: Javier Porrata, Fernando Jiménez, Melvin Soto Vázquez y Juan Camilo Ruiz, miembros de la Federación Universitaria Republicana de Puerto Rico. (Andrés Santana Miranda / ONCE)

Por: Lorraine Martínez • 26 de agosto de 2019

Para Melvin Soto Vázquez estaba claro: aun cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estuvo en la isla menos de un día, había que hacerle una estatua.

“Es una orden administrativa del Senado y la Cámara de Representantes que ya existe. Es algo que se supone que se hiciera, pero el gobierno no ha querido. Pues lo hicimos nosotros”, dijo Soto Vázquez, vicepresidente de la Federación Universitaria Republicana (FUR) de Puerto Rico y estudiante de ingeniería de computadoras en la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Mayagüez.

De ahí que, en febrero de 2019, la organización abriera una cuenta en GoFundMe con la meta de conseguir $45,000 para erguir la estatua del presidente número 45. La campaña de recaudación ya supera los $10,000.

Soto Vázquez sabe que hay otras prioridades en el país, temas más urgentes. También sabe que Trump no necesariamente es una figura simpática aquí: después de todo, en su visita celebró que solo hubo 16 muertos por el huracán María (falso), dijo que la isla descalabró el presupuesto federal (falso) y lanzó papel toalla a damnificados en una iglesia evangélica en Guaynabo (repudiable).

La estatua de Trump –el presidente mismo– es un tema polémico. ¿Pero qué con los que la impulsan?

Cinco años atrás

La FUR –propiamente, el College Republican Federation of Puerto Rico– se organizó en el 2014.

Hoy cuentan con sobre 50 miembros que participan en actividades políticas y académicas promoviendo ideales conservadores como un gobierno reducido, el libre mercado, menos impuestos, menos regulaciones a las empresas, límites en la asistencia social a poblaciones socioeconómicamente desventajadas, la libertad individual y religiosa y el derecho a portar armas.

(Andrés Santana Miranda / ONCE)

A nivel local no están afiliados a ningún partido, pero sí reciben apoyo del Partido Republicano en Puerto Rico, presidido por la comisionada residente Jenniffer González y con miembros que incluyen a la familia Fonalledas y el exgobernador y cabildero Luis Fortuño.

Aunque la mayoría de sus miembros favorecen la estadidad, los universitarios republicanos –que incluye a alumnos de la UPR en Río Piedras, Mayagüez, Cayey y Arecibo, así como de universidades privadas– aclaran que la prosperidad económica para Puerto Rico no depende de un estatus, sino de un gobierno fiscalmente responsable y de una empresa privada que produzca riquezas.

“Los partidos locales giran en torno al estatus, pero nuestra organización no cree en eso. Tenemos personas que son independentistas, estadolibristas y estadistas. Creemos en unos valores, que están en el tope. Luego bregamos con el estatus”, sostuvo Fernando Jiménez, estudiante de economía e historia en la UPR en Cayey y presidente de la organización.

Navegando sus posturas

Casi un 45% de la población vive bajo el nivel de pobreza. Cerca de 1.3 millones de personas –más de 700,000 familias– participan del Programa de Asistencia Nutricional. Una cantidad similar de ciudadanos depende de Vital, el plan público de salud.

La realidad es clara: Puerto Rico es un país pobre y con necesidades. Soto Vázquez cree que las ayudas gubernamentales son importantes, pero no prioritarias.

“Deberían ser el último recurso. Lo primero que debe promoverse es tener tu propio negocio… tú echar pa’ lante como individuo, no que el gobierno te dé todo. Tenemos generaciones tras generaciones que viven en un residencial y toda su vida han vivido así, de las ayudas del gobierno”, expresó el estudiante, quien ve esto como uno de los problemas “gigantes” del país.

Jiménez coincidió, y agregó que hay que superar la visión de un Estado “paternalista” donde “el gobierno es la respuesta a todos los males” –algo que, a su juicio, han auspiciado los dos partidos dominantes, el Popular Democrático (PPD) y el Nuevo Progresista (PNP)–.

El problema es que las recientes políticas fiscales –como la eliminación de garantías laborales, el cierre de escuelas y los aumentos a la matrícula de la UPR– y contributivas –como exenciones, subsidios y tributaciones bajas que benefician a corporaciones extranjeras– han impedido precisamente el “tener tu propio negocio”, el tipo de desarrollo económico, empresarial y de innovación al que aluden Soto Vázquez y Jiménez. Esto último lo reconocen, en parte.

Fernando Jiménez, presidente de la organización. (Andrés Santana Miranda / ONCE)

Fernando Jiménez, presidente de la organización. (Andrés Santana Miranda / ONCE)

“Puerto Rico tiene las variables económicas para salir adelante, pero no las ponemos en práctica. No podemos crear capital económico sin capital local, se cae de la mata… pero eso no va a venir de un Partido Demócrata, ni del PPD, ni del PNP, que fomentan el capital foráneo nada más. Eso va a venir de personas que creemos en el libre mercado, y en esos partidos eso no existe”, aseguró Jiménez.

Una explicación académica

A José Javier Colón Morera, profesor de ciencia política en la UPR en Río Piedras, le resulta “difícil de entender” el hecho de que un presidente como Trump –que miente y ataca a las minorías afroamericana, latina y musulmana– sea atractivo en Puerto Rico.

“Siempre hay un sector conservador. Yo me aventuraría a plantear que, muchas veces, a mayores ingresos económicos, mayor tendencia a favorecer esas posiciones republicanas. Pero el comportamiento político en la isla es mucho más consistente con una posición liberal, en el sentido de que el gobierno debe invertir en programas sociales”, planteó.

Colón Morera cree que el miedo a perder cualquier vínculo con los Estados Unidos es una posible explicación para entender por qué políticos y personas en la isla se identifican con Trump, sin importar las posturas radicales que tome o las dignidades que atropelle con sus expresiones.

“Imagínate decirle [a la congresista Alexandria] Ocasio-Cortez que regrese a Puerto Rico, que regrese a arreglar su país… el mensaje que manda Trump es que los puertorriqueños no son americanos. Es muy difícil mantener una posición republicana en Puerto Rico”, añadió.

El académico esbozó que particularmente en el PNP, partido que impulsa la anexión, hay una especie de “criollización” de lo que es ser republicano o demócrata, lo que ha permitido a muchos políticos en la isla reclamar la estadidad sin importar la ideología del presidente.

La estadidad es secundaria

La FUR, vimos, no tiene como prioridad resolver el estatus de Puerto Rico. Jiménez, de hecho, critica que el PNP quiera una “estadidad instantánea” cuando lo que merece atención “instantánea” es el estado socioeconómico de la isla.

“Yo no puedo ir a los Estados Unidos a exigir que se me anexe a la Unión cuando apenas hay un 40% de [participación en la] fuerza laboral, estamos en quiebra, no hay credibilidad en las instituciones, hay corrupción, impuestos altos y una economía débil. Por eso nos hemos distanciado de ese partido”, subrayó.

Lo que procede, según Jiménez y Soto Vázquez, es lograr un país más próspero. Para ellos, el camino es el conservadurismo fiscal. En mayor o menor grado, es el mismo modelo económico que empuja la Junta de Control Fiscal.

Melvin Soto Vázquez, vicepresidente de la organización. (Glorimar Velázquez Carrasquillo / ONCE)

Melvin Soto Vázquez, vicepresidente de la organización. (Glorimar Velázquez Carrasquillo / ONCE)

Soto Vázquez admite que el estatus actual, el Estado Libre Asociado, es injusto. “Ambas decisiones, estadidad o independencia, gane la que gane, son más justas que la colonia actual que tenemos”, puntualizó.

El asunto de la estadidad no es la única discrepancia que tienen con el PNP –o con los republicanos–.

Ni en contra, ni a favor del aborto

Uno de los temas que distancia a los jóvenes de la FUR de los republicanos de la vieja guardia es su posición con respecto al derecho de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos y abortar. Aunque uno de los valores conservadores es la libertad individual, históricamente los republicanos han sostenido una postura antielección (prolife).

“Soy provida porque en la Constitución [federal] está claro el derecho a la vida. Pero es un tema ambiguo en la organización. Nosotros adoptamos la postura republicana, pero también reconocemos que hay personas que creen en la libertad de la mujer para escoger. Estamos divididos en el tema”, cedió Jiménez.

En la directiva de la organización hay una sola mujer, que es la tesorera, Adriana Guzmán. Soto Vázquez, el vicepresidente, dijo que hay más dentro del movimiento, pero no pudo precisar el número.

Jiménez vincula la diferencia de criterios y la apertura al debate sobre el aborto a la brecha generacional entre líderes que llevan años en las estructuras del Partido Republicano de Puerto Rico y una generación como la de ellos, que se está abriendo paso ahora.

Pero a favor, sí, de armarse

En lo que hay consenso en la organización es en el derecho a portar armas y en que su ejercicio debe ser mínimamente regulado por el Estado.

Por eso la FUR apoyó el proyecto del Senado 1050, que establecería una nueva ley de armas en Puerto Rico. El proyecto fue aprobado por ambas cámaras legislativas en junio pasado, por lo que faltaría el aval de la rama ejecutiva. Entre sus disposiciones están abaratar el costo de la licencia y reducir de 60 a 45 días el tiempo de esperar para concederla.

Tanto Jiménez como Soto Vázquez afirmaron que este tipo de ley es necesaria para que, por un lado, los puertorriqueños aprendan sobre sus derechos constitucionales y, por el otro, no continúen dependiendo de la policía para su defensa.

“Antes que todo hay que educar al puertorriqueño, porque a más libertad, más responsabilidad. Hay que dejar de pensar que el puertorriqueño es un niño que no puede hacer las cosas por sí solo. Queremos cambiar esa mentalidad”, sostuvo Jiménez.

Se ha planteado que un acceso más fácil a las armas pondría en más riesgo a personas vulnerables, como las víctimas y sobrevivientes de violencia de género. Pero Jiménez no considera que eso sea un problema. Más bien, todo lo contrario.

“Esto ayudará a que las mujeres se defiendan mejor. Las mujeres no están aprovechando ni gozando ese derecho que tienen, porque no se educan… Ha habido un alza en el acoso sexual en las universidades. Yo creo que lo mejor es que la mujer ande con la última tecnología para defenderse, no que tenga un pepper spray o un cuchillo”, propuso.

Sus aspiraciones

El grupo de universitarios apuesta a seguir creciendo, a pesar de ser una minoría en los campus de la UPR.

Soto Vázquez recordó un incidente en febrero de este año, cuando dos universitarios republicanos conversaban en el Recinto de Río Piedras y uno de ellos –vistiendo la reconocida gorra roja con el eslogan de campaña de Trump, “Make America Great Again”– fue increpado y “atacado por personas con ideologías progresistas”.

A pesar de ese evento, el vicepresidente de la FUR entiende que hay muchos estudiantes que simpatizan con los ideales conservadores, pero que tienen miedo a decirlo porque tradicionalmente se rechaza a quienes asuman estas posturas.

A principios de agosto, la organización estuvo reclutando estudiantes de nuevo ingreso en la Facultad de Ciencias Sociales del recinto riopedrense. “Un joven se nos acercó y preguntó sobre la distribución de riquezas. Conversamos y fue entendiendo del conservadurismo fiscal. Le gustó y pidió unirse”, comentó Soto Vázquez.

Otros dos, añadió, son jóvenes que ya eran conservadores y vieron en la organización “el espacio para discutir y desarrollar estos temas”.